miércoles, 9 de enero de 2013

cristiana



Este uso de la música puede parecer sorprendente. Sin embargo sabemos que desde los tiempos de la antigua Grecia numerosos filósofos, historiadores y científicos han escrito sobre la música como agente terapéutico. Hace más de 2,500 años que el filósofo griego Pitágoras recomendó el cantar y el tocar un instrumento musical cada día para eliminar del organismo el miedo, las preocupaciones y la ira. No obstante, fue en el siglo 18 que comienzan a aparecer informes anecdóticos en la literatura profesional. En el siglo 19 comienzan a aparecer informes de experimentos controlados.

La terapia musical tiene su origen en Inglaterra. El más antiguo texto sobre música y medicina fue escrito por un médico llamado Richard Browne y publicado en 1729. Esta obra titulada Medicina Musica, que aplicaba a la musicoterapia los principios científicos recientemente elaborados por el matemático y filósofo Rene Descartes, tuvo gran impacto en la práctica de la terapia musical en los Estados Unidos.

Si uno cierra los ojos por un minuto y escucha al mundo en derredor escucha bocinas, martillos, gotas de lluvia, niños riendo, una orquesta sinfónica, etc. La terapia musical sostiene que lo que uno escucha puede afectar la salud positiva o negativamente. El sonido puede ser un gran sanador.

Los terapistas musicales utilizan el sonido para ayudar con una amplia variedad de problemas médicos, que van desde la enfermedad de Alzheimer hasta el dolor de muelas. Los doctores en medicina conocen acerca del poder del sonido. Los investigadores han producido evidencia de la habilidad de la música para disminuir el dolor, mejorar la memoria y reducir el estrés.

regueton


Especialistas cualificados, entre ellos la otorrinolaringóloga Catalina Matalón explicó el peligro que implica para la audición escuchar reggaetón, además  advertir sobre un aumento en los problemas auditivos en los jóvenes como consecuencia del uso de nuevas tecnologías.

El equipo de especialistas indicó que la exposición diaria a fuentes de ruido ambiental como los vehículos, los equipos de música y televisión, entre otros artículos electrodomésticos, son los principales factores que influyen en que el 29 por ciento de los jóvenes de 15 a 24 años declare tener al menos un problema de audición, según la Encuesta Nacional de Salud 2009-2010.

 
Ademas de lo antes descrito un estudio reciente en paises desarrollados indican que las personas que escuchan reegueton padecen de poca autoestima y es mas aun revela que estas personas no tienen el cociente intelectual normal sino mas bien estan por debajo de la media.

clasica


Una de las músicas más relajantes que puedes escuchar es la música clásica, aunque también hay muchas composiciones llenas de energía. Es un estilo musical que siempre se ha relacionado con los “cerebrines y raritos” pero lo cierto es que es muy buena música y que sirve de ayuda en muchos aspectos.

La música clásica es muy buena para los niños ya que tiene numerosos beneficios para ellos, como que les estimula, los tranquiliza, les ayuda a que aprendan a concentrarse y además consigue que tengan una mayor sensibilidad en lo que al arte se refiere. Todos ellos son solo algunos que ahora pasaré a explicarte con mayor detalle así que toma nota de los beneficios de la música clásica en los niños:

 Ayuda a aumentar la capacidad de memoria, atención y concentración. También aumenta la capacidad de escuchar algo con tranquilidad y paciencia.


 Fomenta el aprendizaje ya que con ella los niños van descubriendo nuevos sonidos y ritmos.  Estimula la creatividad, la imaginación y la coordinación. Esto último especialmente cuando la combinan con el baile o con movimientos ya que también se fomentará el desarrollo muscular y el equilibrio.

 Favorece el hecho de que a los niños les guste la música en general y que en el futuro elijan con más atención el tipo de música que les gusta.

Fomenta la pasión de los niños por los instrumentos musicales y les dará ganas de comenzar a tocar alguno.

Por último, decir que cualquier pieza de música clásica es buena para los niños, aunque entre sus favoritas siempre están los temas de grandes compositores como Mozart, Bach o Vivaldi. Entre las composiciones, las sonatas del primero, los conciertos del segundo o ‘Las cuatro estaciones’ del tercero son las que más gustan a los peques.